¡No puedo sacarme esta idea de la cabeza!

En diferentes momentos de la vida podemos quedar atrapados en pensamientos fijos que se vuelven repetitivos y que nos quitan la tranquilidad. El contenido de la idea puede ser muy variado: “me voy a enfermar”, “me voy a morir”, “me voy a enloquecer”, “mi familia va a morir”, “todos me miran”, “siempre me traicionan”, “hablan mal de mi”, “no voy a poder”, “me va a salir mal”, entre muchos otros.

En personas con orientaciones sexuales e identidades de género diversas (LGBT) estos pensamientos son frecuentes, debido a las experiencias de discriminación a las que se enfrentan, la falta de apoyo familiar y/o social y al estrés de las minorías que en muchos casos constituye una carga emocional adicional a los retos vitales que tienen como seres humanos.

¿Qué ocurre cuando nos quedamos atascados en pensamientos repetitivos? ¿Por qué es tan difícil dejarlos de lado?

“Se van a dar cuenta que soy lesbiana”

Los pensamientos repetitivos más frecuentes tienen que ver con lo que podría pasar en el futuro y traen consigo la ansiedad ante la incertidumbre de lo que no podemos controlar. Se trata de preocupaciones y no de pensamientos neutros, por lo cual la persona usualmente experimenta también emociones de temor, angustia, tristeza o desesperanza al pensar en ellos.

Ante estas emociones desagradables o difíciles de procesar, muchas personas intentan evadirlos, centrando su atención en otras actividades. Sin embargo, esta solución a veces no resulta, pues el temor a que los pensamientos regresen si no hay una ocupación permanente finalmente genera más ansiedad y más pensamientos recurrentes.

Por ejemplo, una mujer lesbiana puede tener el pensamiento repetitivo: “en mi trabajo se van a dar cuenta que soy lesbiana, van a hablar mal de mi y me van a rechazar”. Es posible que efectivamente se encuentre en un ambiente laboral homofóbico y que a la vez aún tenga sentimientos de vergüenza o culpa asociados a su orientación sexual. Por tanto, su intento por “dejar de pensar en esto” puede que no de resultado si no se aborda más profundamente su temor a que otras personas conozcan su orientación sexual y la homofobia internalizada que puede aún estar presente en su proceso de aceptación, así como el empoderamiento para poder protegerse del entorno laboral homofóbico en el que se encuentra.

“Tengo VIH”

Pensamientos 2Los pensamientos repetitivos pueden presentarse luego de una experiencia particularmente fuerte o sin que podamos asociarlos a nada en especial. Una de las características de estos pensamientos repetitivos es que no se dejan modificar fácilmente por el análisis racional y por más que intentemos dejar de pensar en ellos, no es así de simple:

No quiero pensar en esto más!!!”, “yo racionalmente se que esto no es así pero no puedo dejar de pensarlo”, “no logro controlar mis pensamientos”.

Nos hemos encontrado con muchos hombres gays que tienen pensamientos recurrentes sobre estar infectados con VIH y a pesar de tomar todas las medidas para tener sexo seguro y hacer pruebas de VIH cada seis meses que salen negativas, siguen teniendo estos pensamientos repetitivos que les afectan y que en ocasiones les impiden vivir una sexualidad plena.

En estos casos consideramos necesario tener en cuent el estigma frente al VIH y frente a la homosexualidad, pues históricamente ambos estigmas sociales han recaído fuertemente sobre los hombres gays y pueden alimentar temores y prejuicios que retroalimentan estos pensamientos recurrentes y que pueden generar aislamiento social, dificultad para establecer relaciones afectivas y comportamientos compulsivos que calman los pensamientos por un momento pero que no los resuelven a largo plazo.

Como vemos, el pensamiento repetitivo, a pesar de ser molesto, puede en realidad mostrarnos asuntos en los que necesitamos trabajar, personalmente o con ayuda de un profesional especializado.

Estos son solo algunos ejemplos pero los pensamientos repetitivos pueden tomar muchas formas y pueden generar un malestar psicológico importante. Por esta razón, es clave poder detectarlos a tiempo y poder buscar el apoyo de un profesional experto cuando se vuelven inmanejables o cuando implican un sufrimiento que nos quita la tranquilidad.

¿Has tenido pensamientos repetitivos?, ¿qué te ayuda a manejarlos?

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